• Aveiro, la “Venecia de Portugal”

    Aveiro es conocida mundialmente como la “Venecia de Portugal”. Es una pintoresca ciudad surcada por canales y rodeada de salinas gracias a que se encuentra casi en el interior de una ría que le protege de los embates del océano Atlántico.

    Esa posición le valió que su desarrollo estuviera relacionado con el mar y la pesca de bacalao. Actualmente, los canales de Aveiro se encuentran franqueados por casas de estilo “art nouveau”. Destaca también su bonito barrio de pescadores.

    La ciudad de Aveiro  es dividida por un canal central que sirve como puerto de atraque de, entre otras embarcaciones, moliceiros: sirven para la extracción de algas para abonar el campo. Tienen grandes proas curvadas y están decoradas con escenas de colores brillantes sobre la vida de los pescadores.

    Más al sur se encuentra la ciudad monumental de la que destaca la iglesia de la Misericordia con una fachada barroca. Le sigue en importancia la iglesia de las Carmelitas, declarada monumento nacional. Finalmente, es necesario visitar la catedral de Santo Domingo que data del siglo XVI. Hay que poner especial atención al convento de Jesús, actual Museo de Aveiro, que acoge una de las mejores muestras de esculturas de todo Portugal.

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    Historia de Aveiro

    La historia de Aveiro arranca en el siglo X según aparece referida en documentos de esa época. Sin embargo, es hasta el siglo XIII cuando es elevada a la categoría de villa cuyo epicentro era la iglesia consagrada a San Miguel Arcángel. Por siglos, el desarrollo de la localidad de Aveiro  estuvo íntimamente ligado a las salinas que abundan en la zona, además de la pesca y el comercio. El rango de ciudad lo adquiere en 1759.

    Ya entrado el siglo XIX, su condición de sede de la diócesis de Aveiro le concede varios privilegios y mejoras en la infraestructura pública. Así, se mejoró la vital comunicación entre la ría y el mar a través de un canal y el mejoramiento del puerto. Poco a poco se fue combatiendo las condiciones de insalubridad ocasionadas por el estancamiento de las aguas de la laguna.

    Sin embargo, Aveiro experimentó una ola de inmigración hacia pueblos cercanos provocando una crisis económica y social. En esa etapa fue cuando se construyó uno de sus templos más importantes: la iglesia de la Misericordia. El desarrollo final se registró a mediados del siglo pasado cuando las autoridades comenzaron a impulsar la vocación turística de Aveiro.

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    Paseo por la ría de Aveiro

    Toda una experiencia es dar un paseo por la ría de Aveiro. Después de recorrer los canales y las lagunas de la ciudad, hay que salir la ciudad para descubrir la amplitud de las aguas de la ría. La recomendación es arrancar la jornada con un agradable paseo en barco por los 47 kilómetros que tiene la ría. Si usted tiene la fortuna de que su viaje coincida con los meses de verano, esas aguas se transforman en toda una atracción turística con efectos de luz y color. El momento cumbre de cada año sobre los canales de la ría de Aveiro es la regata de los barcos moliceiros.

    Los turistas pueden recorrer los canales de Aveiro a bordo de embarcaciones tradicionales o de otras menos vistosas. Es una vivencia enriquecedora comenzar el paseo entre los canales de la ciudad donde embarcaciones y casas casi se tocan para, inesperadamente, el paisaje cambia a horizontes lejanos e imágenes mágicas producto de la contemplación de la naturaleza.

    Es en este punto cuando sorprenden los montículos de sal que embellecen el entorno. La constante renovación de las aguas de la ría también es todo un espectáculo porque el agua se llena de tonos azules, violetas y naranjas. Por todo esto y mucho más, hay que programar su paseo.

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    Hoteles en Aveiro

    La oferta de hoteles en Aveiro es amplia y variada. Los establecimientos cuentan con todos los servicios que corresponden a su categoría. Como siempre, es recomendable dejarse asesorar de alguna agencia de viajes o buscar con antelación en internet para poder coger las mejores ofertas.

    Los hoteles más recomendables son el hotel Jardín Alfonso V, situado muy cerca de la catedral y diferentes espacios culturales. Le siguen el hotel Moliceiro, el Veneza y el Alfonso V. En cada uno de ellos hay posibilidades de incluir desayuno, media pensión o pensión completa.

    Hay también una importante oferta de hostales como el João Capela, Alboi, José Estevão, hospedaría 5 Bicas, pensión Palmeira, Estrela, Santa Joana y Beira. En el caso de las casas rurales, la lista comienza con la casa do Sol Nascente, la quinta da Vila Francelina, el challet Fonte Nova en Alcobaça, la casa da Padeira, la quinta da Geia, quinta de Santa Teresinha, la casa rural Casas da Beira y la casa rural Quinta da Timpeira.

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